lunes, 6 de septiembre de 2010

SOLO ESO HIZO EL DIF

A raíz de la “aclaración” publicada en la edición pasada, en el caso de la Chata, mismo en que se dice que el DIF MUNICIPAL NI LA PRESIDENCIA HICIERON NADA… me permito aclarar lo siguiente:

Ni este DIF ni ningún otro, acostumbramos detallar las acciones que hacemos a favor de los usuarios, pero estoy obligado a responder pues se hacen señalamientos que involucran a la institución que humildemente dirijo, dejan en entredicho las aportaciones en especie y disponibilidad de instituciones de asistencia social e insinúan estafa por mi parte. Nuestro actuar no es para lograr reconocimiento personal, sino, en todo caso, para cumplir con una responsabilidad que el puesto nos ha conferido. Por ello, es pertinente expresar lo que sigue.

El DIF (al menos en este trienio), no cuenta con presupuesto para dar apoyos económicos a nadie y ciertamente tampoco lo hicimos en el caso citado. El apoyo que se brinda es en especie o en gestión: Veamos la cronología del caso.

1.       A petición de la familia que acogió a la chata en Barrio Nuevo, se le brindó servicio de consulta, sin costo alguno. (Una consulta fuera del DIF, tiene un costo)(Testigos: María del Rosario López Argumedo y Dra. Tere).

2.       Se envío a Sombrerete, al Hospital Comunitario a sacar radiografías para descartar fractura, en ambulancia, sin costo alguno (Testigo: Chofer de ambulancia y Chayo).

3.       Se volvió a dar consulta para ratificar el diagnóstico de presunción y hacer referencia médica, sin costo, también (testigos: Chayo y Dra. Tere).

4.       Se nos solicitó llamar a familiares consanguíneos para llegar a un acuerdo para que se hicieran cargo de los cuidados de la paciente durante su tratamiento. Se levantó un acta-convenio, con sello de la Procu…. Del DIF (Testigos: Blas Castro, primo de la chata, Chayo, Ramiro y Lic. Monce).

5.       Se trasladó a la paciente al H. Regional en Ambulancia, sin costo y desde ese momento, el Sr. Blas la cuidó y puede certificar nuestro actuar (testigos: Chofer y Blas).

6.       Este DIF comisionó a la Sra. Antonia Méndez Montelongo, trabajadora, para que visitara a la paciente en el Hospital para conocer de su evolución médica; claro que quien escribió en la edición pasada no lo sabe porque no estuvo allí ningún día.

7.       Hasta varios días después (algo poco usual) estuvo listo el dictamen médico en el que se solicitaba una placa y clavos de características específicas (4 veces se pidió material distinto pero sólo la final fue la definitiva). No hubo dictamen antes, seguramente por motivos médicos, documento con el que se presentó un hijo de Don Jesús Argumedo para pedir agilizar el trámite para obtener la placa y yo mismo, ese día, hablé a la Beneficencia para referir y recomendar el caso, además de elaborar constancia de bajos recursos para la paciente y familia del solicitante (pruebas: trabajo social de Beneficencia y copia de constancia en archivo).

8.       Al día hábil siguiente, la L.T.S. Martha Leticia Ramírez Torres, fue comisionada para gestionar apoyo en tal institución a un horario que coincidiría con el solicitante, (el cual no pudo llegar sino hasta el día siguiente) entrevista en la que se expuso el caso y se sensibilizó al personal sobre la situación de la paciente, dada su condición de enfermedad mental y abandono. No se concretó cantidad de apoyo, porque no teníamos nosotros el dictamen ni documentación soporte, la cual estaba en posesión del solicitante (testigos: Trabajo Social de la Beneficencia). Al día siguiente, el solicitante se presentó y, seguramente por la argumentación que hizo, logró el monto señalado en la edición pasada, que representa el doble de lo que ordinariamente se ayuda en esos casos.

9.       Dos días después, acompañamos a los solicitantes a entrevista con el Presidente para lograr un apoyo por parte del Gob. Mpal. Mismo que fue autorizado a condición de revisar disponibilidad en tesorería, en donde se les citó para el día siguiente (yo mismo acompañé a Chayo).

10.   Alrededor del medio día siguiente, recibí llamada del familiar de la chata, quien me avisaba de la defunción de la misma, situación que hice del conocimiento de Chayo de Barrio Nuevo y al hijo de Jesús Argumedo en Fresnillo.

11.   No se cobraron los gastos de los días de hospitalización, pues ya habíamos hecho la solicitud respectiva en jefatura de hospital y trabajo social en más de una ocasión, en este caso. (Blas sólo pagó alrededor de $500.00).

12.   Yo mismo, mandé la funeraria y, por encargo del Blas, pedí que llevaran un féretro (testigos, Manuel Mena).

13.   Por la tarde, fui al Domicilio de Don Jesús Argumedo, lugar en donde la velarían y allí el joven Ramiro López, me hizo algunas solicitudes:

14.   Que se hiciera la fosa, la cual se realizo, además por instrucciones del Presidente Municipal a quien enteramos del deceso en cuanto sucedió y mostró toda su disposición para facilitar las acciones necesarias (testigos: Miguel Martínez).

15.   Solicitó, también, albañiles, pues, dijo, no sabía si alguien del Barrio quisiera colaborar en eso, y se comisionó al Sr. Luis Rivas y Luciano Miranda para tal trabajo.

16.   Se condonó el permiso y compra del terreno de la tumba.

17.    El Municipio puso y acarreó, cemento y arena.

18.   El Dif pagó 80 bloques y gestionó aportación de 6 lozas de materiales El Gordo (pruebas: el gordo y factura en archivo). A petición de los primos de la chata, fueron ellos los que alistaron la tumba y pegaron bloques, y yo mismo mandé el material (testigo: Antonino Rojas, primo de la chata).

19.   También pidió Ramiro, un vehículo para traslado del ataúd y se dispuso del vehículo 050 del DIF y se comisionó a un chofer de esta dependencia en un día no laborable (vehículo finalmente usado para transportar flores (una parte adquirida por Blas y la otra parte comprada con dinero juntado en un “negocio- florería” de la calle Hidalgo).

20.   Por cierto, los últimos tres años, el DIF donó una despensa por mes a la Chata, a sugerencia de la Sra. Catalina Barraza, la cual se entregaba en el domicilio de Jesús Argumedo de manos de la Delegada Adela Gaucín, y todavía cuando la paciente estaba hospitalizada, se entregaron en dicho domicilio, 4 paquetes (como al resto de los beneficiarios del Municipio, pruebas: padrones de despensa).

Se menciona del apoyo de un Diputado… Se trata de Mario Alberto Ramírez, hasta hace poco Diputado por este Distrito, gestión que yo mismo hice, dinero que depositaría en la quincena y no llegó porque al día siguiente del compromiso, la familia de Mario Alberto, sufrió un fatal accidente en el que perdiera la vida la hermana de su esposa, hecho público, también; luego, ya no fue necesario pues la Chata había fallecido, antes de la quincena, por cierto (verificar llamando al Congreso).

Ahora bien, aceptamos que sólo eso hicimos en el caso de la chata, y es muy poco, pues ella necesitaba UNA FAMILIA, misma que desde hace muchos años no tuvo y que en la casa de Don Jesús Argumedo y vecinos del Barrio Nuevo, parecía que encontró.

Por otro lado, siempre que el DIF hace algo, es la Presidencia quien lo hace, pues somos una Unidad Administrativa de la misma.

Como de lo anterior se desprende, lo dicho en el número pasado, es una negación desafortunada por parte de alguien que nunca estuvo cerca del proceso de la Chata, que parece que sólo le interesa el “efectivo” pues desestima lo que se hizo, o bien, se trata de alguien con la intención de desprestigiar al actual gobierno, siguiendo con la inercia del pasado reciente proceso electoral y sin darse cuenta de que la campaña ya se terminó hace dos meses y que lo dicho no abonará más a favor de su candidato.

También se dice que la “aclaración” la hacen por comentarios o desconfianzas en el Barrio… y es que… “la confianza o desconfianza es algo que ganamos o perdemos con nuestro actuar diario”. Es todo lo que sobre el caso diré y no seguiré con controversia alguna, pues lo que la Chata necesita es Descansar y tener Paz, algo que tal  vez en vida no le ayudamos a lograr.

Atte. El Director del DIF, Juan José Moctezuma Longoria.